X. EL MINISTERIO EN JUDEA Y JERUSALÉN
Capítulo 19
Salida hacia Judea. (Mc 10:1, Lc 9:51) 1aY aconteció que cuando Jesús terminó estas palabras, se fue de Galilea y vino a las regiones de Judea, al otro lado del Jordán*. 2Lo siguió mucha gente y allí sanó a los enfermos.
Matrimonio y divorcio. (Mc 10:2-12) 3bLos fariseos se acercaron a Jesús y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: «¿Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo?». 4cÉl respondió: «¿Acaso no han leído que desde el principio el Creador los hizo varón y mujer?» 5dY añadió: «Por esto el hombre abandonará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y formarán los dos una sola carne. 6eDe tal forma que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, ¡lo que Dios ha unido, el hombre no lo separe!». 7fLe replicaron: «Entonces, ¿por qué Moisés mandó dar un certificado de repudio y divorciarse?». 8Jesús les respondió: «Moisés, por la dureza de sus corazones, les permitió divorciarse de sus mujeres, pero no ha sido así desde el principio. 9gEn cambio, yo les digo que quien se divorcia de su mujer, excepto si hay unión ilegítima*, y se casa con otra, comete adulterio».
10Los discípulos le contestaron: «Si es así la situación del hombre con la mujer, no conviene casarse». 11Les respondió Jesús: «No todos pueden aceptar esta enseñanza*, sino sólo aquellos a quienes Dios se lo concede. 12hPorque hay eunucos que salieron del seno de su madre así, hay eunucos* que fueron hechos eunucos por los hombres y hay eunucos que se hicieron eunucos a sí mismos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de aceptarlo, que lo acepte.
Bendición de los niños. (Mc 10:17-22; Lc 18:15-17) 13iLuego le presentaron unos niños, para que orara y les impusiera las manos, pero los discípulos los reprendieron. 14jEntonces Jesús les ordenó: «Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, pues de los que son como ellos es el Reino de los cielos». 15Después de imponerles las manos, se fue de allí.
Un joven rico. (Mc 10:17-22; Lc 18:18-23) 16kEn esto alguien se acercó a Jesús y le preguntó: «Maestro, ¿qué debo hacer de bueno para conseguir la vida eterna?». 17Él le respondió: «¿Por qué me preguntas sobre lo bueno? Uno solo es el “Bueno”. Pero si quieres entrar en la vida eterna, cumple los mandamientos». 18lÉl le preguntó: «¿Cuáles?». Jesús le contestó:
«No mates, no cometas adulterio, no robes, no des falso testimonio,
19mhonra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.
20El joven respondió: «Ya cumplí todo esto, ¿qué más me falta?». 21Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto*, ve, vende todo lo que tienes, dalo a los pobres para que así tengas un tesoro en el cielo, luego ven y sígueme». 22Al escuchar esta palabra, el joven se fue entristecido, porque tenía muchos bienes.
Riquezas y renuncia. (Mc 10:23-31: Lc 18:24-30) 23Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Les aseguro que con dificultad un rico entrará en el Reino de los cielos. 24nSe lo repito, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios». 25Los discípulos, al escuchar esto, muy asombrados comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?». 26oJesús, mirándolos con atención, les dijo: «Para los hombres esto es imposible; en cambio, para Dios todo es posible».
27Pedro tomó la palabra y le preguntó: «¿Qué recibiremos nosotros que hemos dejado todo y te hemos seguido?». 28pJesús les respondió: «Yo les aseguro que ustedes, los que me han seguido, cuando llegue la restauración* del mundo y el Hijo del Hombre se siente en su trono glorioso, también se sentarán en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. 29Y todo el que deje casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o campos por mi causa, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna».
30«Muchos primeros serán los últimos, y muchos últimos serán los primeros».
* [19:1] regiones de Judea, al otro lado del Jordán: una designación poco exacta: el territorio al este del río era Perea. El área al este del Jordán es significativa como el lugar donde Moisés explicó las leyes del Deuteronomio (Dt 1:5) y donde había predicado Juan Bautista (Mt 3:5).
* [19:11] esta enseñanza: lo deseable de un celibato de por vida (v. 10). Jesús está de acuerdo, pero dice que el celibato no es para todos, sino solamente para aquellos a quienes Dios se lo concede.
* [19:12] eunucos: hombres castrados; el término podría también significar quienes son incapaces, o no están inclinados a la actividad sexual. “Quienes se han hecho eunucos a sí mismos”, se refiere metafóricamente a quienes han renunciado voluntariamente a la actividad sexual para dedicarse totalmente a Jesús y a su reino.
* [19:21] perfecto (griego teleious): el significado de este término es más cercano a completo o “maduro” que a “inocente”. La perfección se les exige a todos los cristianos (ver 5:48). En el caso de este hombre, implica vender sus posesiones y entregarlo todo a los pobres; solamente de esa manera puede seguir a Jesús.
e. 19:6: 1 Cor 6:16; 7:10.
h. 19:12: Sab 3:14; 1 Cor 7:32-34.
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