Hechos de los Apóstoles

In English

IV. INAUGURACIÓN DE LA MISIÓN A LOS GENTILES

Capítulo 10

Visión de Cornelio. 1aUn hombre de Cesarea, llamado Cornelio, centurión de una cohorte* de soldados llamada Itálica, 2bera una persona piadosa y temerosa de Dios*, igual que toda su familia. Distribuía muchas limosnas en el pueblo y oraba siempre a Dios.

3cUn día, a eso de la hora nona*, tuvo una visión: vio con claridad un ángel del Señor que entró donde él se encontraba y le decía: «¡Cornelio!». 4dÉl, mirándolo con atención y lleno de temor, le preguntó: «¿Qué quieres, Señor?*». El ángel le respondió: «Tus oraciones y tus limosnas han llegado como memorial a la presencia de Dios. 5Envía ahora algunos hombres a Jafa, para que busquen a Simón, llamado Pedro. 6Él se aloja en la casa de un cierto Simón, el curtidor, que vive junto al mar». 7En cuanto se fue el ángel que había hablado con él, Cornelio llamó a dos de sus servidores y a un soldado piadoso, de los que estaban a su servicio, 8y después de contarles todo lo sucedido, los envió a Jafa.


Visión de Pedro. 9eAl día siguiente, hacia la hora sexta*, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a lo alto de la casa a hacer oración. 10Como sintió hambre, pidió algo para comer y, mientras se lo preparaban, cayó en éxtasis 11y vio el cielo abierto y algo así como un inmenso mantel que bajaba a la tierra sostenido por sus cuatro puntas. 12Sobre el mantel había toda clase de cuadrúpedos, reptiles de la tierra y pájaros del cielo. 13Y oyó una voz que decía: «Pedro, levántate, sacrifica y come». 14fPero Pedro respondió: «¡De ninguna manera, Señor! Nunca he comido algo profano o impuro». 15gLa voz le dijo otra vez: «No consideres profano lo que Dios ha purificado». 16Esto se repitió tres veces, y enseguida el mantel fue elevado al cielo.

17Mientras Pedro estaba aún confundido por el significado de la visión, se presentaron ante su puerta, después de averiguar dónde vivía, los hombres enviados por Cornelio. 18Llamaron y preguntaron si Simón, llamado Pedro, se alojaba allí. 19hPedro estaba pensando en la visión, cuando el Espíritu Santo le dijo: «Hay allí tres hombres que te buscan. 20Baja enseguida y no dudes en acompañarlos, porque yo los he enviado». 21Pedro bajó y dijo a los hombres: «Yo soy el que buscan. ¿Por qué causa están aquí?». 22Ellos le respondieron: «Un ángel santo le ordenó al centurión* Cornelio, hombre justo y temeroso de Dios*, bien considerado por toda la nación de los judíos, que te mandara a buscar para que vayas a su casa, y así escuchar tus palabras». 23Entonces, Pedro los invitó a entrar y les dio hospedaje.

Al día siguiente se levantó y partió con ellos, acompañado por algunos hermanos de Jafa, 24y un día después llegaron a Cesarea. Cornelio los estaba esperando, y había reunido a sus familiares y amigos más cercanos. 25En el momento en que Pedro entraba, Cornelio se adelantó y se postró ante él, 26ipero Pedro lo levantó, diciéndole: «¡Levántate, yo también soy un hombre!». 27Entró Pedro conversando con él y, al encontrar a muchos reunidos, 28jse dirigió a ellos y les dijo: «Ustedes saben que a un judío le está prohibido reunirse con extranjeros* o visitarlos, pero Dios me ha mostrado que ningún hombre debe ser considerado impuro o manchado. 29Por eso, cuando ustedes me invitaron, vine sin dudar. Quiero saber entonces para qué me mandaron llamar». 30Cornelio le respondió: «Hace cuatro días, hacia la hora nona*, estaba orando en mi casa cuando de pronto se presentó ante mí un hombre con vestido resplandeciente 31ky me dijo: “Cornelio, tus oraciones han llegado hasta Dios y tus limosnas están presentes ante él. 32Manda a alguien a Jafa, para que haga venir a Simón, llamado Pedro, que se hospeda en casa del curtidor Simón, junto al mar”. 33De inmediato mandé que te fueran a buscar, y tú hiciste bien en venir. Ahora todos nosotros, en presencia de Dios, estamos dispuestos a escuchar lo que el Señor te haya mandado decirnos».


Discurso de Pedro a la casa de Cornelio. 34lPedro tomó la palabra y dijo: «En verdad, comprendo que Dios no hace acepción de personas 35my que en cualquier nación, el que lo teme y obra con rectitud es agradable ante él. 36nDios envió su Palabra a los hijos de Israel*, el Evangelio de la paz por medio de Jesucristo, que es el Señor de todos. 37Ustedes saben lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicaba Juan. 38Dios ungió con el Espíritu Santo y poder a Jesús de Nazaret, que pasó haciendo el bien y sanando a todos los que estaban oprimidos por el Diablo, porque Dios estaba con él. 39Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la región de los judíos y en Jerusalén. Luego lo mataron colgándolo de un madero*. 40oPero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió que se apareciera, 41pno a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios, a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos. 42qY nos ordenó que predicáramos al pueblo y diéramos testimonio de que él ha sido constituido por Dios como Juez de vivos y muertos. 43rTodos los profetas dan testimonio de él, diciendo que los que creen en él reciben el perdón de los pecados por medio de su Nombre».


Bautismo de Cornelio. 44Todavía estaba diciendo estas cosas, cuando el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban la Palabra. 45Los creyentes circuncidados que habían acompañado a Pedro se admiraron de que el don del Espíritu Santo se derramara también sobre los gentiles, 46porque los oían hablar en diversas lenguas y proclamar las grandezas de Dios. Entonces Pedro dijo: 47«¿Acaso alguien puede prohibir que se otorgue el agua del bautismo a éstos, que han recibido el Espíritu Santo al igual que nosotros?». 48sY ordenó que los bautizaran en el nombre de Jesucristo. Luego le pidieron que se quedara con ellos algunos días.

* [10:1] cohorte: una unidad de unos quinientos soldados romanos. La cohorte italiana se componía de arqueros y originalmente se había formado en Italia, pero más tarde fue trasladada a Siria. Dentro de una cohorte, los centuriones comandaban a grupos de entre ochenta y cien soldados.

* [10:2] temerosa de Dios: persona gentil que reverenciaba al Dios de Israel pero sin convertirse plenamente al judaísmo.

* [10:3] la hora nona: contada desde la aurora, i.e. cerca de las tres de la tarde.

* [10:4] Señor: ver nota en 9:5.

* [10:9] la hora sexta: contando desde la aurora, cerca de mediodía.

* [10:22] centurión: ver nota en 10:1.

* [10:22] temeroso de Dios: ver nota en 10:2.

* [10:28] le está prohibido reunirse: para evitar la impureza ritual, los judíos tendían a no asociarse muy cercanamente con los gentiles, aunque en los distintos grupos dentro del judaísmo se debatía hasta qué límite estaba permitido hacerlo.

* [10:30] la hora nona: la hora acostumbrada para la oración de la tarde de los judíos, cerca de las tres de la tarde.

* [10:36] envió su Palabra a los hijos de Israel: algunos manuscritos dicen “Conoces la palabra enviada a los hijos de Israel”.

* [10:39] de un madero: ver nota en 5:30.

d. 10:4: Lv 2:2-9; Tob 12:12.

e. 10:9: Jdt 8:5.

f. 10:14: Ez 4:14.

h. 10:19: Gn 18:2.

l. 10:34: Dt 10:17; Eclo 35:12; Dn 2:8.

m. 10:35: Lv 1:3.

n. 10:36: Is 52:7; Nah 1:7.

r. 10:43: Is 33:24; Jn 1:12.

Copyright 2019-2026 USCCB, please review our Privacy Policy