2 Corintios

In English

IV. LA DEFENSA DE PABLO ACERCA DE SU MINISTERIO

Capítulo 10

Respuesta a las acusaciones. 1aYo, Pablo, soy quien en persona les suplico por la mansedumbre y bondad de Cristo, yo, tan cobarde cuando estoy con ustedes y, en cambio, tan valiente cuando estoy ausente. 2bLes ruego que cuando esté presente no me obliguen a actuar con severidad, lo que estoy seguro de hacer contra aquellos que consideran que procedemos según la carne.* 3cAunque vivimos en la carne, no combatimos según la carne, 4dporque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para derribar fortalezas, destruyendo toda clase de argumentos. 5ey cualquier altanería que se alce contra el conocimiento de Dios; hacemos prisionera toda inteligencia humana para someterla a Cristo 6fy estamos preparados para castigar cualquier desobediencia, una vez que ustedes alcancen la obediencia perfecta.

7g¡Ustedes sólo miran las apariencias! Si alguno considera que pertenece a Cristo que tenga en cuenta que, como él pertenece a Cristo, así también nosotros. 8hAunque me enorgullezca más de la cuenta por la autoridad que nos dio el Señor para la edificación de ustedes, no para su destrucción, no me dejaré intimidar 9para no dar la impresión de que sólo infundo respeto mediante cartas. 10Porque hay quien dice: «Aunque sus cartas son severas y duras, su porte corporal es insignificante y su discurso despreciable». 11Que le quede claro a quien eso considera que lo que somos al pronunciarnos por carta cuando estamos ausentes, lo llevaremos a la práctica cuando estemos presentes.

12No nos atrevemos a equipararnos ni a compararnos con los que se recomiendan a sí mismos. Porque éstos, al medirse con sus propias medidas y compararse consigo mismos, demuestran que nada entienden. 13iNosotros, en cambio, no vamos a gloriarnos por encima de nuestra medida, sino siempre conforme a los límites que Dios nos dio como medida al hacernos llegar hasta ustedes.

14En efecto, si no hubiéramos llegado hasta ustedes estaríamos extralimitándonos, pero nosotros fuimos los primeros que llegamos hasta ustedes con el Evangelio de Cristo. 15jTampoco nos gloriamos más de la medida adecuada a costa de los trabajos de los demás. Más bien tenemos la esperanza de que, al crecer su fe, aumentará cada vez más nuestro prestigio entre ustedes, según nuestros límites: 16proclamar el Evangelio en regiones lejos de Corinto, sin entrar en los límites de otros ni enorgullecernos de trabajos ajenos. 17k¡Quien quiera gloriarse, que se gloríe en el Señor!. 18lPor tanto, no es el que se recomienda a sí mismo quien realmente vale, sino aquel a quien el Señor recomienda.

* [10:2] según la carne: i.e. fuera de la morada en el Espíritu Santo y de la comunión con Cristo.

Copyright 2019-2026 USCCB, please review our Privacy Policy